1. ¿Qué es la educación emocional?

La educación emocional implica la enseñanza de conocimientos, actitudes y  habilidades necesarias para reconocer las emociones en nosotros mismos y en los demás, conocer nuestras fortalezas y debilidades, motivarnos, manejar las emociones y relacionarnos positivamente con los otros.

En diversos países como España y Estados Unidos, se implementan en las escuelas acciones sistematizadas para la enseñanza y el aprendizaje de estas habilidades.

2. ¿Por qué es importante la educación emocional?

La vida moderna nos enfrenta cotidianamente con nuevos desafíos y cambios permanentes. Distintos obstáculos sociales, emocionales y limitaciones de salud mental, dificultan el desempeño positivo de los niños y jóvenes, tanto en la escuela como en la vida.

El estrés es moneda corriente entre los docentes, que deben lidiar a diario con niños y jóvenes desafiantes, desmotivados ó con diversos problemas socioemocionales que impiden el éxito académico y social. La enseñanza de habilidades sociales y emocionales de modo sistemático y a través de programas específicos, ayuda a superar estas dificultades gracias a que los alumnos adquieren herramientas desde muy temprana edad para un desarrollo emocional positivo, lo cual influye directamente en su desempeño académico.

3. ¿Qué peso tienen las emociones en la vida social y académica de nuestros niños y jóvenes?

Emoción y razón trabajan juntas. Lo que pensamos y sentimos afecta nuestra manera de aprender y de relacionarnos con los demás. Las emociones nos ayudan a motivarnos, a confiar en nuestras posibilidades a perseverar en el esfuerzo. Por otro lado, las preocupaciones, el estrés, los pensamientos negativos, influyen en nuestro desempeño y obstaculizan la atención, la memoria  y nuestra relación con el aprendizaje.

Aprender es un hecho social, se hace con otros, por lo tanto la capacidad para manejar nuestras emociones, motivarnos y comunicarnos positivamente con los demás,  tiene su impacto tanto en la buena preparación para aprender como en la capacidad de aprovechar las oportunidades de aprendizaje.

 

4. ¿Qué significa ser emocionalmente competente?

Los niños y jóvenes con habilidades sociales y emocionales, tiene capacidades en cinco áreas diferentes:

  • Tienen autoconciencia: pueden reconocer las emociones en sí mismos y en los demás, se comunican con variado vocabulario emocional. Son concientes de sus fortalezas y debilidades y tienen una visión realista y positiva de las dificultades.
  • Pueden regular sus emociones: Pueden manejar el estrés y las tensiones de distintas maneras, con técnicas corporales como la respiración conciente , la relajación ó no corporales como el cambio de pensamiento., la consideración de otras variables etc.
  • Son capaces de entender los sentimientos de los demás: tienen empatía  y pueden comprender el punto de vista del otro.
  • Tienen buenas habilidades sociales: tienen habilidades de oposición, autoafirmación e interacción asertiva,  que les permiten desenvolverse positivamente.
  • Toman decisiones en forma responsable: toman en cuenta valores, reglas y consecuencias de sus acciones al momento de tomar una decisión.

5. ¿Qué pueden hacer las escuelas respecto de la educación emocional y social?

Los maestros, con apoyo de sus directivos, pueden implementar programas de educación emocional, donde se enseñen de manera sistemática estas habilidades. Existen estudios que muestran el efecto positivo que tiene la implementación de este tipo de programas en la mejora del bienestar emocional y del rendimiento académico de los alumnos. En el siguiente enlace, encontrarán informes acerca de la situación de la educación emocional en distintos países http://www.fundacionbotin.org/informes.htm .

En diferentes estudios se demuestra que los alumnos que han participado de este tipo de programas, mejoran su nivel de claridad y  comprensión emocional,  mejoran los niveles de asertividad  y bajan sus niveles de ansiedad. Estas mejoras tienen consecuencias probadas muy importantes relacionadas con algunos de los problemas más graves y difíciles de resolver en nuestro sistema educativo: previenen el consumo de drogas; mejoran la convivencia y disminuyen los niveles de violencia; mejoran la relación entre el profesor y los alumnos, y reducen los síntomas asociados a la depresión infantil y juvenil.

6. ¿Cómo pueden hacer los padres para promover la educación emocional y social?

Una de las maneras es conociendo más acerca de las propuestas de educación emocional y social que se llevan a cabo en las escuelas, a través de :

  • Participar en reuniones donde se informe cómo se aplican este tipo de propuestas
  • Participar con sus hijos en la realización de tareas relacionadas con educación emocional y social.
  • Preguntar a sus maestros cómo se aplica el aprendizaje social y emocional en la escuela

Otra forma es adoptando en el hogar distintas acciones que refuercen el aprendizaje de habilidades sociales y emocionales que se realiza de modo sistemático en la escuela, a través de:

  • Poner énfasis en las fortalezas de sus hijos, antes que en las debilidades.
  • Ayudarlos a ponerse metas concretas y alcanzables.
  • Transmitir el valor del esfuerzo para superarnos a nosotros mismos
  • Enseñarles un vocabulario emocional variado, al que puedan recurrir para expresar sus sentimientos.
  • Brindar a sus hijos oportunidades de elegir
  • Ayudarles a resolver problemas de un modo creativo, entrenándolos en la búsqueda de alternativas, en el análisis de consecuencias y en la puesta en práctica de nuevas soluciones.
  • Poniendo límites claros y firmes
  • Entrenándolos en la empatía y la comprensión a los demás.

Lic. María Cecilia Marino