“Lo peor de esta edad es ir a la escuela: las cargadas, las integradoras, los buchones, te dejan afuera de los grupos  y hay muchas cosas que no se bien en el cole, ni las paredes ni los baños. Pero lo mejor es ir a la escuela por los amigos, la paciencia de algunos profes, los recreos, y las salidas educativas, son lo más!!”(Sebástian-15)

Estamos en presencia de un cambio cultural enorme, las nuevas tecnologías aportan a la educación nuevas herramientas para enfrentar el proceso de enseñanza aprendizaje de los adolescentes. Gracias a las resonancias magnéticas y tomografías computadas, cada día sabemos más sobre cómo aprende el cerebro. Ahora sabemos algo más de los que ocurre en los cerebros de esos adolescentes que elegimos para  trabajar. Ellos, los que acceden a este nuevo paradigma que transforma los procesos productivos, los medios de comunicación y el tratamiento y manejo de la información.

Según el Dr. Dan Seigel algunos mitos que refieren a la adolescencia podrían ser un verdadero mensaje contradictorio para esos muchachos y chicas al “borde del abismo”. Muchas veces se les dice a los adolescentes que este período es un momento que hay que dejar que pase y es mejor soportarlo como se pueda, este discurso bastante desalentador, podría modificarse. Existen otras posibilidades; esta etapa de su crecimiento  es una verdadera oportunidad para un crecimiento maravillosa y, en parte, se relaciona con nosotros mismos, lo que elegimos trabajar con ellos. Estamos preguntándonos qué hacer con lo propio y nuestra práctica, entre otras cosas.

Otro mito habla de una revolución hormonal enardecida, fuera de control .Es falso ya que las hormonas cambian porque  todo cambia  debido al desarrollo sexual que aparece en la pubertad. Nuevos grupos de hormonas aparecen en escena y producen el cambio. Pero la forma de actuar y comportarse no se relaciona con las hormonas el cambio es también a nivel cerebral, involucra la formación de nuevas redes y la consolidación de aquellas “que son de uso frecuente y la poda de las que no tiene uso “.

Generalmente se dice que los adolescentes son inmaduros y con esa afirmación bastante destructiva ingresan a ese período con la obligación de comportarse y ser “inmaduros”  En realidad como dice Seigel, entran en un período de cambio necesario para el individuo y la especie humana, que garantice la  culminación de proceso de mielinización y por ende el logro de elecciones y decisiones más racionales de esos adolescentes.

“En los actuales programas de educación, la forma en que se intenta enseñar a los adolescentes está totalmente en contra  de los códigos del cerebro. En esta edad comienzan a estudiar materias “duras” cuando  desde el punto de vista evolutivo  su cerebro aún es plenamente emocional” (Cristina Sáez). Los adolescentes buscan sus límites e intentan superarlos, como estrategia  de supervivencia de la propia especie. Por esa razón incluir algo de emoción en las clases,  sería una manera de transformar el desafío que nos presenta la educación del Siglo XXI.”  No hay cerebro cognitivo que no haya sido filtrado por un cerebro emocional. Hay que encontrar el sentido emocional de lo que enseñamos, muchas veces formamos para que sean muy buenos profesionales y no los ayudamos a ser persona”.  (Francisco Mora)

En el cerebro residen tanto las capacidades intelectuales como las emocionales, ambas están íntimamente relacionadas. Para hablar de cómo aprende el cerebro de los adolescentes con los que compartimos día a día deberíamos hablar de Funciones Ejecutivas.

Según Muriel Lezak son “las capacidades necesarias  para tener una conducta eficaz, creativa y socialmente aceptada”.Damasio después de estudiar los lóbulos frontales afirma que las “funciones ejecutivas son un conjunto de habilidades relacionadas con la planificación, la formación de conceptos  el pensamiento abstracto, la toma de decisiones, la organización, el seguimiento de las acciones y el ajuste entre el conocimiento  de las normas sociales y su cumplimiento contextual.”

Sin duda son las protagonistas de nuestras clases y el objeto de innumerables estrategias que nos implican como educadores; incluso abarcan  la construcción de las relaciones sociales que son protagónicas en la adolescencia. Evolutivamente ésta funciones comienzan a desarrollarse a partir del año de vida  y continúan a lo largo de toda la existencia. Un momento importante se produce entre los 6 y los 8 años donde ciertas pautas sociales se incorporan como reglas. Luego se considera la otra etapa que abarca entre los 12 y los 18 años cuando tendrían su etapa de maduración.

Las neurociencias nos acercan informes sobre la capacidad de atención de los adolescentes. Y en verdad se parece mucho más al cerebro de los niños pequeños y eso se debe al tan mencionado proceso de mielinización que incluye una mayor cantidad de materia gris y esa deficiencia para dar respuestas más “racionales” debido a la lentitud con la que los estímulos llegan a los lóbulos frontales. Anteriormente hemos mencionado que ese proceso culminaría entre los 20 y 30 años por lo tanto la falta de atención no es más que una consecuencia del desarrollo de su cerebro.

La capacidad máxima de los adolescentes sería de 15 minutos, es muy probable que durante ese período disminuya hacia el final. El estilo de vida que llevamos que incorpora a la atención  por influencia de los múltiples estímulos: variedad de imágenes rápidas, celular, música, compu, y los ruidos del entorno. Por tal razón  incorporamos a la caja de herramientas variedad de estrategias y recursos que permitan variar los focos de atención y los niveles de exigencias de atención cada 10 o 15 minutos.

                 La escuela ofrece a los estudiantes con propuestas extracurriculares o talleres que ellos eligen, como  así el aprendizaje de otros idiomas una actividad intelectual que promedia las 7 u 8 horas diaria Es fundamental tener en cuenta que es imprescindible que tengan tiempo para actividades recreativas e incluso, como dice Facundo Manes, para aburrirse y dejar que su imaginación aparezca.

En general llamamos ATENCIÓN a una cualidad de la percepción que es fundamental no sólo para el aprendizaje sino para cualquier proyecto que deseemos llevar adelante.  Estar atento implica filtrar de entre todos los estímulos del entorno aquél que resulte relevante o prioritario y de hecho esa atención es una llave para abrir la memoria. Existen distintos tipos de memoria y sólo mencionaremos las implicadas en el aprendizaje.

La motivación resulta de la atención que los  estudiantes reciben en su casa y también en el colegio. Los adultos estamos desafiados a favorecer el diálogo y crear las condiciones necesarias para la construcción colectiva de conocimiento de modo que las expectativas de ambos puedan ser satisfechas.

Para los docentes es de vital importancia que los docentes demos una mirada críticas a nuestras prácticas para romper con el modelos tradicional y darle el protagonismo que merecen de forma que puedan participar eligiendo  , discutiendo , opinando , resolviendo problemas y preparándose para la vida dentro de la escuela. El desafío para los educadores es posibilitar que la tecnología sea explotada al máximo reconociendo que el proceso de aprendizaje implica esfuerzo, requiere tiempo y mucha dedicación individual.

Nse Prof.Liliana Waipan

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