¿Cómo crear un clima acogedor, seguro y amable en el aula?

Entornos emocionalmente positivos

Para crear un clima emocionalmente acogedor, seguro y muy positivo en el aula, tendrás que ser un maestro en comprender a los niños. Y esto se consigue con una de las competencias docentes más importante “Saber Escuchar”.

Cuando entres mañana al aula prueba hablar menos y escuchar más. Muchos maestros dicen que saber escuchar no es algo difícil ni especial, pero se equivocan. Si fuera algo fácil, sencillo, y corriente cómo es que tantos niños no se sienten escuchados en la escuela. En el 2014, realicé una encuesta a niños de quinto grado, de diferentes escuelas de CABA Gran Buenos Aires. Les entregué una hoja para responder en forma anónima a la siguiente pregunta; ¿Cuántas personas conoces en la escuela que te escuchan interesados y disfrutan mucho lo que le cuentas?

Las respuestas fueron que conocían entre 0 y dos personas que los escuchaban. Estas eran en primer lugar sus amigos, en segundo lugar por docentes de los primeros grados. Ningún alumno se sintió escuchado por más de 2 personas. Más del 50 % del alumnado encuestado dijo sentirse escuchado por ninguna persona. Para aprender necesitamos sentirnos seguros, calmos y motivados. Y esto se logra cuando nos sentimos comprendidos, que nos conocen y respetan.

Escuchar es esencial para comprender a los niños, al escucharlos los conocemos más, aprendemos más de ellos y les garantizamos un aprendizaje más personalizado.

Pues bien, te estarás preguntando cómo haces para escuchar a 20 a 30 niños que están ansiosos por contar, hablar y relatar todo tipo de anécdotas. Aquí te dejo algunas opciones.

Actividades para el aula que aumentan las oportunidades de sentirse escuchados.

(Recomiendo que el docente abra estos espacios compartiendo con sus alumnos las actividades planteadas al grupo. Es decir que el docente actúe como un modelo para animar y organizar las tareas)

  • El día de contar, mostrar y escuchar

Primero escoge un día de la semana para realizar esta actividad. Por ejemplo todos los viernes de este mes. Asigna un viernes para 5 niños. Ese día deberán traer a la escuela algo que les gusta usar mucho, que quieren mucho y que disfrutan mucho haciéndolo. Puede ser un juguete, un libro preferido, una peli, un instrumento musical, deportivo, una foto de una mascota, una prenda, etc. La idea es que ese día tienen que mostrar lo que han elegido al grupo y contar el porqué de su elección, cuándo lo utiliza, con quien, quién se lo regalo, donde lo guarda, características y una anécdota referida a eso que trajo para compartir. El grupo practicará escuchar mientras su compañero hace esta presentación, al finalizar podrán hacerle preguntas. Compartir y contar una preferencia, gusto, afinidad con otros estrecha los vínculos sociales y da cohesión al grupo.

  • Rondas de sueños

Siéntalos en círculo si es un grupo pequeño, o en varios círculos si son muchos alumnos. Pide a los niños que piensen e imaginen qué sueño desean con todo su corazón que se haga realidad. También pueden dibujarlo, o expresarlo como prefieran. Compartir sueños, aumenta nuestra posibilidad de hacerlos realidad, nos conecta emocionalmente, es decir corazón con corazón, eleva la empatía del grupo y genera un clima emocionalmente positivo.

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  • El día de los logros

Elige un día del mes para decretarlo el día de los logros. Ese día cada alumno traerá un dibujo, foto, mensaje, de algún logro que haya obtenido, logros pequeños, medianos, grandiosos, todos los tamaños cuentan, porque lo importante es que “un logro es haberse atrevido”, no solo el resultado alcanzado. Puede ser, el día que se animó a dormir solo, el gol que metió, aprender a andar en bici, actuar en el cole, compartir juguetes, aprender a nadar abajo del agua, leer un libro entero, ver una peli de terror, animarse a participar de un torneo, aprender artes marciales, saltar de un lugar muy alto, probar nuevos sabores y comidas, etc. Una buena idea es pedirles a los padres que los ayuden a identificar sus logros. Ese día se arma un gran “mural de logros” en el aula donde quedan expuestos los dibujos, fotos, todo lo que los niños trajeron de sus casas. Visualizar nuestros logros nos conecta emocionalmente con nuestras fortalezas y mentalmente con el éxito. Saber que pudimos nos da la confianza suficiente para animarnos a ir por más. Puedes dejar el mural de los logros en el aula un largo tiempo para que los niños los tengan a mano cuando necesiten recuperar confianza y conectarse con sus victorias para sentirse más fuertes y capaces. Cuando observes a un niño que está perdiendo su confianza o comienza a sentirse menos potente, invítalo a mirar sus logros. Esta simple invitación lo ayudara a cambiar su foco atencional de lo que “NO PUEDE” a lo que “PUEDE y ES CAPAZ”. Los logros tienen poder, conocerlos hará que se sienta mucho más fuerte y más valiente.

  • Escucha mi música

Asigna un día a cada niño para que traiga a la escuela su música favorita para compartir y escuchar en el aula. También podemos pedir las letras de las canciones para conocer más las historias y mensajes que transmiten. Luego podemos seleccionar las canciones que transmiten mensajes positivos, optimistas y motivantes para que crear una musicoteca (biblioteca musical) del aula.

Escuchar la música predilecta de los niños, escuchar sus sueños, valorar sus logros, son pistas claves para generar un entorno de aprendizaje emocionalmente positivo en el aula.

La clave para lograr aprendizajes amigables al corazón de todos los niños es: escucharlos, escucharlos y escucharlos.

Lic. Mariana de Anquin

Psicopedagoga

La Lic Mariana de Anquin dará un taller de formación docente en la Editorial Proyecto CEPA el  jueves 16 de Marzo de 2017 – Para más info e inscripción hacer click Curso Aprendizajes Amigables al Corazón.