Proyecto "convivencia y aprendizaje"

El siguiente artículo fue escrito por la Lic. Virginia Silva para difundir las actividades que se realizaron de 4to a 7mo grado de su colegio como parte del programa "Convivencia y aprendizaje" (*1) en el cual ella participa como psicopedagoga. La actividad consistió en una hora cátedra semanal brindando aportes de educación emocional para los alumnos. La institución en la que se llevó a cabo dicho proyecto es el colegio Bami Marc Chagall ubicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Durante la escolaridad en el nivel primario, nuestros alumnos transitan el maravilloso camino del paso de la niñez a la adolescencia, donde los amigos y compañeros se convierten en personas muy significativas.

Es en la escuela donde se posibilita la convivencia con pares, es donde se ponen en juego múltiples experiencias, accediendo de esta manera a interactuar con otros y por lo tanto de tener posibles conflictos con los demás.

Cuando en nuestra institución educativa hablamos de “conflictos”, lo hacemos desde los aportes de Ma. Ángeles Prados (*2), (n.d.): “ …. el conflicto es confrontación de ideas, creencias y valores, opiniones, estilos de vida, pautas de comportamiento, etc. , que en una sociedad democrática que se rige por el diálogo y la tolerancia, encuentran su espacio y ámbito de expresión”.

Entendemos así en nuestro shule, que el conflicto forma parte de la propia naturaleza del ser humano. Está presente en un sin fin de situaciones cotidianas de nuestras vidas, razón por la cual está siempre latente en el ambiente escolar. Todo conflicto nos ayuda a madurar y desarrollarnos como personas, porque tenemos que poner en marcha una serie de mecanismos que nos permitan actuar de una manera positiva y no agresiva.

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Es preciso entonces estimular las destrezas adecuadas para educar a los niños en la resolución de conflictos de una forma pro social, aportando nuevas alternativas a la solución de problemas y generando situaciones de aprendizajes significativos tanto dentro como fuera del salón de clases.

Frente a las relaciones entre pares, ellos suelen hacer lo que saben o lo que pueden. Ante esto a través de un espacio escolar formal de “Convivencia y Aprendizaje”, ayudamos a nuestros alumnos desde 4* a 7* grado a reflexionar acerca de las vivencias y conflictos que surgen en su vida social, proponiendo diversas estrategias a través de la “Educación Emocional” (*3).

La Educación Emocional nos permite adquirir una mayor conciencia de las emociones, los pensamientos y la forma en que ambos se relacionan. Esta propuesta nos facilita poder proporcionarle al alumno un mayor conocimiento de sí mismo y de los demás, favoreciendo el desarrollo integral de ellos y armonizando los componentes cognitivos y afectivos.

De esta manera, se facilita el descubrimiento de los efectos que produce su comportamiento tanto en el área personal, como en la interacción social (compañeros, docentes, personas en general, entorno familiar) posibilitando el propio crecimiento, el cual ayudará a la resolución de problemas, a la toma de decisiones,  y en las relaciones interpersonales.

Nuestros objetivos primordiales son “hablar hasta entenderse, reconocer y respetar tanto las  propias emociones como las de los demás, las necesidades y dificultades, para propiciar un clima armonioso”.

La Metodología de Trabajo es a través de Talleres con propuestas que consisten en juegos y ejercicios acordes a la edad de cada grado, realizando actividades escritas y plásticas, juegos de simulación o dramatización, actuación de roles, elaboración de cuentos e historias y principalmente reflexiones grupales junto a las docentes.

Centramos nuestras intervenciones a través de diversos ejes, como el del Desarrollo Personal (Auto-aceptación), Desarrollo Emotivo (Emociones), Desarrollo Cognitivo y Conductual (Creencias y Conductas) y Desarrollo Social (Relaciones interpersonales y resolución de conflictos). El abordaje de  estos ejes permite a cada alumno explorar y reconocer sus pensamientos, emociones positivas y negativas, sus propias conductas, como así también las de los demás.

Desde “Convivencia y Aprendizaje” y a través de una educación emocional, promovemos y enseñamos en “Bami Marc Chagall” nuevos modelos de convivencia, ayudamos a nuestros alumnos a incorporar conductas que los protejan, que les permitan afrontar y superar obstáculos y así posibilitamos a que cuenten con recursos y estrategias para fortalecer positivamente sus vínculos.

Lic. Virginia Silva (4*)

Psicopedagoga

(*1) Artículo de la Revista Escolar “Kol Bet Am” 2013, de la Escuela “Bami Marc Chagall”, CABA. www.bamimarcchagall.edu.ar

(*2) Prados, Ma. Ángeles, (n.d.). Los conflictos en el Aula, (versión digital). Psicopedagogía.com obtenido el 15 de abril de 2009 de: www.psicopedagogía.com/articulos/?articulo=398-

(*3).Aportes a través de capacitaciones en CEPA “Clima Emocional Positivo en el Aula”- www.proyectocepa.com

(4*) Co-Coordinadora Equipo Encontrar : facebook.com/encontrar.educacion.emocional – www.encontraremocional.com


Nuestros hijos, nuestros alumnos y el juego

¿Se acuerda todo lo que jugaba cuando era chico? ¿Cuánto tiempo le dedican hoy los chicos al juego?

Jugando, el niño inventa y crea un mundo diferente, descubre posibilidades y aspectos de su persona que de otra forma nunca hubiese imaginado, ya que en el juego todo es posible... Jugando, el niño se enriquece y los adultos a la par. El juego es un campo por demás propicio para la integración e interrelación de diferentes aspectos de la persona y del niño con otros… Jugando, el niño combina objetos, hechos, personajes, puede romper esquemas instalados y elegir aquello que más desea. En el juego todo es posible... Así el niño SE descubre de nuevo, diferente, habilitado para todo y principalmente creativo. Y de manera “muy distraída”, pero muy concentrada en el juego, comienza a lograr y desarrollar aspectos de su persona que nunca hubiera imaginado.

Cada día se observan más y más niños cuyas posibilidades externas e internas de juego se encuentran limitadas. Esta es una realidad muy palpable de nuestra época y especialmente de las grandes ciudades.

¿A qué me refiero cuando hablo de posibilidades externas? En líneas generales a todo lo que rodea a nuestros niños. Veamos algunos puntos: las exigencias escolares son cada vez mayores y los niños tienen menos tiempo para dedicarse al juego cuando regresan a sus casas. Las grandes ciudades con su rápido crecimiento (no sólo edilicio sino también en peligro) dificultan cada vez más el juego en la calle, el juego barrial. Los padres con sus exigencias laborales, tienen menos tiempo para sentarse a jugar con sus hijos. Las familias ya no son tan numerosas, lo cual hace que los niños tengan menos compañeros de juego entre hermanos. Las actividades extraescolares de los niños en algunos casos merecen verdaderas agendas, por la multiplicidad y complicación horaria. Y podríamos enumerar más elementos que están influyendo hoy día en la disminución de las horas y la calidad de juego.

Todos sabemos en mayor o menor medida la importancia del juego en los niños. Recordemos sólo por un instante momentos de juego de nuestra propia infancia y evaluemos si fueron o no importantes para nosotros y nuestra vida. En una primer etapa del niño el acompañamiento de los padres es fundamental. La importancia de la función paterna y materna en el juego es por un lado hacerle sentir al niño el PERMISO para jugar. El permiso de juego, la libertad de juego es la primer llave que tenemos que darle a nuestros hijos y alumnos. Un permiso que, por supuesto, tendrá que ir acompañado del cuidado necesario por parte de los adultos. El permiso de juego, es la posibilidad que el niño tendrá para transformar, explorar, investigar, crear y desarrollar su autonomía. Junto con el permiso tenemos que favorecer el juego por distintas vías que vamos introduciendo de a poco, de tal manera que el niño tenga el tiempo necesario de experimentar primero y jugar luego. No se trata de llenarlo de juguetes complicados y costosos. El niño no necesita de ello, si bien también lo puede disfrutar. Se trata de introducir elementos simples, que estimulen desde distintas perspectivas al niño. Elementos que, cuanto mayores posibilidades de transformación ofrezcan, mayor riqueza de juego le va a brindar al niño.

¿Cuáles son las actitudes que los padres/docentes pueden tener en cuenta para fomentar el desarrollo lúdico de sus hijos/alumnos?

Estar presentes en una cercanía tal que los niños puedan sentirse seguros, atendiendo también la necesidad de contacto que puede surgir durante el juego, ofreciendo a los niños así la posibilidad de sentirse importantes, dándole valor a sus juegos.

Ofrecer suficiente tiempo y espacio de juego, para que los niños puedan desplegar el mismo en forma relajada.

Ofrecer elementos de juego que favorezcan la construcción, respondiendo a las posibilidades de cada uno sin sobreexigir ni subestimar. Aquí es importante que los padres estén atentos al momento donde su presencia y ayuda ya no son necesarios, retirándose a tiempo del juego.

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Señales del juego que requieren ayuda:

Si el niño evita el juego y el jugar por un período prolongado.

Si los niños juegan siempre lo mismo, o repiten constantemente el mismo contenido en sus juegos.

Si el niño no puede crear situaciones diferentes en sus juegos.

Si el niño no puede jugar con otros niños (a partir de los 4 años sobre todo).

Si el niño no puede jugar solo, exigiendo siempre la compañía de un adulto o de un compañero de juego.

Si el niño no puede concentrarse en sus juegos, cambiando constantemente de juego (sobre todo a partir de los 3 años).

IDEAS…Ofrecer a los niños algunos de los siguientes elementos puede generar juegos diferentes, desconocidos, nuevos…: cajas de diferentes tamaños (y si son grandes como para meterse adentro, MEJOR!!); rollos de papel vacíos; telas o sábanas viejas y almohadones; cajas con diferentes elementos: piedras de diferentes tamaños, botones, esponjas, tapitas. Dar PERMISO y dejar al niño que descubra, que invente, que construya, que despliegue…

“No hay juego posible si la ternura no media en el vínculo, si no hay un cuidado hacia el otro y un respeto de sus posibilidades y límites. Si la madre no se encuentra con su hijo en el juego, si el docente no se encuentra con su alumno en el juego, si el terapeuta no se encuentra con su paciente en el juego, no hay vínculo posible y por lo tanto no hay desarrollo ni construcción de conocimiento ni de lazos sociales.” (Öfele, 2014) Lo que se aprende riendo y jugando, queda arraigado, es más fácil de apropiar y permitirá dejar huellas, -en lugar de cicatrices-, que invitarán a nuevos juegos y a aprendizajes más significativos.

Dra. María Regina Öfele


Ser creativos

Ser creativos es una decisión. Decidir es definirse por algo. Animarse. Jugársela.

La vida de cada uno de nosotros está llena de decisiones.

Siendo niños son otros los que deciden por nosotros, y en ese espacio de tiempo no hace falta “decidir ser creativos” porque naturalmente lo somos.

Naturalmente probamos que pasa si los colores se mezclan, nos asombramos y divertimos cuando perseguimos a nuestra sombra y no la podemos alcanzar, trepar a un árbol puede ser la aventura de toda una tarde y buscarle formas a las nubes nos puede ocupar horas y horas…

“Los chicos no saben tantas cosas como los papás, no están preocupados por cuidar a otros… por eso son más libres”, dice Mora que tiene 11 años.

“No saben tantas cosas…” es como decir que tienen permiso para mezclar lo que no se mezcla o para cambiar el sentido o la función de un objeto.

Un palito se transforma en espada, varita, peine o llave según lo requiera la situación. Una caja puede ser mesita, silla, sombrero o paraguas sin dar ninguna explicación. Somos mamás, tías, primas, vecinos, abuelos o todo al mismo tiempo, mientras nos cambiamos de ropa y  probamos diferentes voces.

Siendo niños vale todo; las contradicciones están permitidas, hay menos repertorio al que acudir para solucionar lo que nos pasa y por eso hay muchos cómos, nada tiene una única forma de hacerse y en ese mundo menos ordenado que el mundo adulto hay más espacio para ser creativos.

Cuando se habla de la cantidad de energía que tienen los chicos, se está hablando de creatividad. Porque esa energía es su combustible.

Ser creativos implica un gasto energético que no siempre los adultos están dispuestos a enfrentar. Porque requiere alejarse de lo conocido, abandonar lo que siempre funcionó, probar otras maneras, tolerar cierta incomodidad y moverse, al menos durante un tiempo,  en el terreno de la incertidumbre.

Los niños no se cuestionan nada de todo esto y van al grano, es decir hacen.

Y resulta que ser creativos es hacer. La creatividad se expresa en acciones, si no queda en el terreno de lo imaginario. Por eso muchos autores dicen que la creatividad es la imaginación aplicada.

espadaEs necesario que como adultos revisemos nuestros espacios de disfrute. Es pertinente y saludable que nos preguntemos ¿los tenemos? ¿los generamos? ¿los evitamos? ¿qué nos gustaría hacer y nunca encontramos el momento? ¿en qué cosas sabemos que somos buenos, qué nos sale bien? ¿qué cosas nos interesan, más allá de nuestros deberes y obligaciones?

Adentrarse en el terreno del autoconocimiento puede convertirse en una de las llaves hacia el propio potencial creativo

Preguntarse acerca de los espacios recreativos, de disfrute o relax puede ser el primer paso en el camino hacia el despliegue de la propia creatividad. Solo si nos proponemos buscar estos espacios, generarlos, encontrarlos y luego sostenerlos estaremos poniendo en marcha esta fuerza tan poderosa que vive en cada uno de nosotros.

Puede que sientas o hayas escuchado siempre que la creatividad es solo patrimonio de unos pocos. Que es algo ligado únicamente a la esfera artística. O que la consideres a modo de rasgo en la persona, como pueden serlo el tener los ojos claros o el pelo con rulos.

La buena noticia es que estás o estuviste equivocado.

Así lo señalan muchos trabajos de investigación que hablan de la creatividad en términos de habilidad. Y en tanto constituye una habilidad es factible de ser entrenada, estimulada, ejercitada y mejorada.

Como te dije al inicio: Ser creativos es una decisión. Ahora tenés que decidir, evaluar y  (lo más importante) accionar. Este puede ser un buen momento para definirte a poner en marcha tu potencial creativo. Está ahí. Puede que oculto, tapado, lleno de telarañas, pero está. Es cuestión de animarse. Es cuestión de jugársela.

María Laura Juan

 


Estar bien en la escuela

La escuela, ámbito de encuentros y desencuentros, nos obliga no sólo a hablar de la calidad de los productos educativos, sino también y cada vez de manera más apremiante, de aquel elemento que actualmente la condiciona con fuerza: la calidad de los vínculos de todos aquellos que participan en los procesos formativos. Esto es así, por la certidumbre de que la educación y la convivencia se necesitan, pero a través de un vínculo que debe ser equilibrado, solidario y que sin embargo está dando persistentes señales de un significativo y creciente deterioro.

Hablar sobre la convivencia en las comunidades educativas o de aprendizaje[1], como algunos prefieren llamar hoy a la escuela bajo un nuevo paradigma, no puede ser un tema más. Las derivaciones que ha tomado el clima social y las interpretaciones e intervenciones que se hacen sobre el mismo, no permiten dudar que, de ser un aspecto sencillamente regulado con normas y la presencia de adultos con autoridad, hoy a pasado a ser un desafío complejo, pilar no sólo de las acciones de enseñanza y aprendizaje, sino también del correcto desarrollo psico socio afectivo.

Por esto, en las últimas décadas a través de programas llamados “de escuela segura” o “de sana convivencia”, intentamos expresar cómo percibimos las relaciones, repensando y reorganizando a las instituciones para darles una respuesta adecuada. En este trabajo, y sin ánimo de discutir denominaciones o propuestas de intervención, deseamos integrar lo aprendido y actuado en las últimas décadas y hablar acerca del bienestar de todos en la escuela, como una condición prioritaria para poder aprender y orientar el vivir con otros.

Una educación que prioriza y se asienta en la buena convivencia, puede a través del bienestar de todos alcanzar calidad en los procesos formativos. Un desafío que no es sencillo, no sólo por la diversidad de personas que se encuentran en los centros educativos, sino porque estas comunidades de aprendizaje reciben hoy la poderosa influencia de una diversidad de culturas que poco tienen que ver con los valores morales que deben guiar la vida de las personas.

Frente a parámetros culturales que se fueron modificando de manera más acelerada, la escuela continuó abriendo sus puertas para que estudiantes nacidos en un mundo cada vez más artificial y virtual, encontraran en las aulas estrategias y normas similares a las que experimentaron sus padres y abuelos. Se actualizan los contenidos, pero se transmiten a través de rutinas, espacios y tiempos impertinentes que dificultan la tarea de enseñar y aprender.

Joan Ferres (2000) al hablar acerca de cómo construimos e interpretamos actualmente la realidad, argumenta que hemos pasado de una cultura con espectáculo a una cultura del espectáculo, donde niños y jóvenes privilegian la imagen (iconosfera), una representación del mundo concreta, donde se potencia lo sensorial, lo narrativo (el relato), lo dinámico, lo emotivo y lo sensacional. Mientras tanto, ¿qué propone la escuela?: la cultura oficial (logosfera), que es la de la palabra escrita y del libro, que enfatiza una representación del mundo conceptual, reflexiva, estática y analítica. ¿Cuál es el resultado?: un incremento del fracaso escolar de los estudiantes, y el descontento y el enjuiciamiento de la comunidad.

Nos encontramos ante una emboscada cultural que boicotea y detiene la incorporación de la cultura establecida, aquella que deben trasmitir con maestría la familia y la escuela, y que las encuentra hoy desbordadas y enfrentadas, culpándose mutuamente de los malos resultados. Han dañado el tradicional y hasta no hace mucho, exitoso pacto educativo, dejando muchas más víctimas que los estudiantes, ya que la insuficiente e inapropiada formación condiciona el futuro bienestar de las naciones.

Urge redefinir el rol educador de padres y docentes en un nuevo entorno tecnológico y comunicativo. Debemos ser capaces de guiar a los estudiantes para que puedan a través de la emoción generar la reflexión, que el pensamiento concreto lleve al abstracto, y que a la expectativa del placer se admita la necesidad del esfuerzo. No será con la tecnología, sino a través de las palabras y en la elaboración de los mensajes donde habrá que buscar la emoción, el encuentro y el bienestar. 

El pronóstico no es bueno, pero la respuesta es sin dudas educativa y se encuentra inicialmente en manos de los adultos, quienes debemos necesariamente conciliar y asumir, sin hipocresía, cada uno su parte en el complejo arte de dar forma al otro. Como no podemos ser sin el otro, nos urge educar para ser con el otro.

 

[1] Comunidades de Aprendizaje es un proyecto que se apoya en un conjunto de acciones formativas dirigidas a la transformación social y educativa. Este modelo está en consonancia con las teorías científicas a nivel internacional que destacan dos factores claves para el aprendizaje en la actual sociedad: las interacciones y la participación de la comunidad.

Alejandro Castro Santander

De la Introducción al libro “Estar bien en la Escuela”, (en prensa 2015, México)

 


Neurociencias y educación: un diálogo necesario

Muchos de nosotros tenemos la sensación de estar siendo testigos del comienzo de algo novedoso e importante: el acercamiento de dos mundos que parecían tener poco en común, el de la educación y el de las neurociencias. ¿Será el comienzo de una nueva ciencia como proclaman algunos? ¿La neuroeducación, la neurodidáctica? ¿Surgirá de este encuentro un nuevo campo de investigación, una nueva ciencia educacional?  ¿O se dará lugar a un nuevo diálogo entre disciplinas que ya tienen sus propios metódos y objetos de estudio y que coinciden en un interés común: descubrir cómo aprende el ser humano y cuáles son los factores y contextos que favorecen o por el contrario obstaculizan ese proceso?

En los últimos años hemos tenido la oportunidad de vivenciar cómo se empieza a recorrer este camino. Neurocientíficos reconocidos de distintas partes del mundo ( como Michael Posner, Erik Pakaluc, Clancy Blair, Kenneth Pugh , Anna Lucía Campos) acercan a un público conformado mayoritariamente por docentes interesados en conocer los resultados de sus investigaciones más recientes en temas como la relación entre genética y ambiente y su incidencia en el desarrollo de la atención, de la autorregulación, el lenguaje, los cambios que se producen en el sistema nervioso con la adquisición de la lectoescritura, o los efectos de las nuevas tecnologías en el cerebro en desarrollo, para citar algunos.

Este diálogo implica grandes esfuerzos: tanto por parte de los docentes como por parte de los neurocientíficos quienes tienen que encontrar un lenguaje común para poder entenderse, y tener una apertura y un respeto sincero al trabajo que realizan unos y otros. Se dice que son necesarias personas – puentes (“bridge people”) que puedan favorecer ese encuentro.

Es importante tener presente que  no todo lo que surge de los laboratorios de neurociencias es directamente aplicable al aula. Por eso, ya se están haciendo también investigaciones en contextos más parecidos a los contextos reales de aprendizaje. Es interesante este doble planteo que muchos se hacen con seriedad: ¿qué podemos esperar como docentes de las neurociencias?, ¿qué pueden aportar en este momento los neurocientíficos a los educadores?, ¿cómo pueden enriquecer los educadores las investigaciones de las neurociencias?

Sin lugar a dudas, los avances de las últimas décadas en el campo de las neurociencias han aumentado enormemente el conocimiento científico sobre el cerebro, su desarrollo y su funcionamiento. El ser humano aprende como unidad de mente y cerebro. Quienes enseñamos no deberíamos ignorar esta realidad, sin que ello implique dejarnos arrastar por un mero entusiasmo, o moda, y conservando  una postura crítica ante la información que nos comienza a llegar por muchos medios como “basada en las últimas investigaciones cerebrales”, y tratando de continuar enriqueciendo nuestro conocimiento sobre cómo se desarrolla el cerebro humano y cuáles son las condiciones que favorecen los aprendizajes en todos y cada uno de nuestros alumnos.

Lic. Cecilia Sosa Cabrios


Cada niño tiene una historia

Cada niño tiene una historia. La historia de cada niño es una pesada mochila que lo hunde o unas livianas alas que lo hacen despegar. Y esa historia es construida por su entorno. Las veces que le dijeron te quiero o lo abandonaron todo el día. La manera en que lo estimularon o las formas venenosas en que lo devastaron. Los dolores y las tristezas que tuvo que presenciar, la violencia a la que tuvo que asistir, los latigazos que su alma tuvo que soportar. O el amor incondicional de sus padres, o hermanos o abuelos que le enseñaron a volar. Y tantas veces, esas situaciones no fueron del todo reales, o en todo caso verificables… Muchas veces son construcciones subjetivas que los niños desarrollan sin saberlo como respuesta a tanta locura, a tanta sobreabundancia de mensajes contradictorios, a tanta incoherencia de nosotros los adultos, a tanta ignorancia, a tanta sobre estimulación inútil.

Cada niño tiene una historia y cada historia es la historia de su deseo. Y cada hombre tiene la edad de su deseo. No tenemos la obligación de amar a todos los niños. Pero es indispensable que sientan que no los despreciamos con nuestros actos. Es fundamental hacerlos sentir queridos, entusiasmándolos, apoyándolos, acompañándolos, riendo y llorando con ellos, mirándolos, insistiéndoles en que asuman riesgos porque les va a ir bien, aunque les vaya mal, sólo porque se lanzaron, porque se atrevieron, jugando y estudiando con ellos, diciéndoles vos podes, yo te ayudo, avancemos juntos, te acompaño, siempre se puede recomenzar. Sin darles consejos anacrónicos que nosotros rechazábamos terminantemente cuando nuestros padres o los mayores nos los daban. Decirles te acompaño, hacerles sentir nuestra presencia y apoyo,  aunque hagan lo que quieran… Sabiendo, si,  que se van a equivocar y que ese es el itinerario formal y forzoso que hay que seguir para ser nuevos, distintos.  Respetando lo que elaboraron, lo que planificaron y se largaron a concretar. Aunque cambien de idea o de plan o de compañías. Acompañarlos y decirles: aquí estoy, no acuerdo con tus criterios pero aquí estoy para ayudarte a que te posiciones en distintos sitios  y puedas, desde esa variedad de enfoques ver el mundo con sus distintos perfiles y puedas ir elaborando conceptos, argumentos, propuestas… para que vayan construyendo con libertad, con descaro y con valentía sus propias vidas.

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Nosotros, el mundo adulto, no somos ejemplo ni modelo de nada. Basta mirar alrededor, los medios, las redes, la calle, el tránsito, el trato, las formas… para entender que nada podemos enseñar ni transmitir a esta próxima generación a la que ya le debemos tanto.  Por eso, entonces y camino a ayudarles a construir un pensamiento crítico que los ayude, ya no a buscar información, sino a definir cuál es la pertinente, permaneceremos cerca de ellos, presentes pero no invasivos; apoyando pero dejando decidir, con opiniones adultas pero sin presiones de ningún tipo, cambiándoles los escenarios para que construyan sus propias miradas sobre las cosas y las personas. Y diciéndoles siempre lo que como adultos sentimos  ante ellos y por ellos.

Cada vez estoy más convencido de que el mandamiento bíblico de honrarás a tus padres debiera trocarse, mutar a: Honrarás a todos los hijos. Esa será nuestra intransferible responsabilidad personal y colectiva.

Y que se nos caiga la cara de vergüenza si no somos capaces al menos de esto.

Prof. Norberto Siciliani


Brain Gym - Gimnasia Cerebral

Una poderosa herramienta que fortalece las habilidades necesarias para el aprendizaje y la enseñanza

Los seres humanos estamos sometidos a diario a situaciones de stress, incluso en nuestra edad más temprana. Enfrentarse a lo nuevo, a lo desconocido, en cualquier circunstancia de nuestra vida, ya sea aprender a caminar, a escribir, a ser padres, o asumir una nueva posición en el trabajo, genera involuntariamente en nosotros, y particularmente en nuestro cerebro, condiciones que distan mucho de ser las ideales para enfrentar esos desafíos con efectividad y en pleno uso de algo muy valioso como lo son nuestros recursos internos. El  Dr. Paul Dennison, a través de Brain Gym® o Kinesiología Educativa, nos propone una comprobada y eficaz herramienta para que tengamos pleno acceso a los recursos que necesitamos, y generar un contexto interno sumamente funcional para el proceso de aprendizaje.

El descubrimiento de Paul y Gail Dennison

El  Dr. Paul Dennison, desde el año 1969  trabaja en el área del  aprendizaje  y en investigaciones  del cerebro en su Centro de Aprendizaje en California., USA.  Es, junto a su esposa Gail Dennison, el creador en el año 1987 de Brain Gym® o Kinesiología Educativa (ciencia del movimiento kinesio= movimiento; logia= ciencia)

Utilizando el test de Resistencia Muscular como una  herramienta diagnóstica, Brain Gym® detecta y corrige los desequilibrios energéticos y tensiones, ya sea a nivel físico, emocional y/o químico,  que la persona acumula producto del stress.  Dennison ha descubierto que dichas tensiones son las que afectan todo lo que respecta al área del aprendizaje, así como también producen bloqueos en el desarrollo de la creatividad y el logro de metas.

Brain Gym® consiste en una serie de 26 ejercicios corporales que activan áreas específicas del cerebro y ayudan  a restablecer las conexiones neuronales necesarias para aprender o perfeccionar una habilidad, potenciando el aprendizaje.

Como funciona y cual es parte del Marco Teórico en el que se basa Brain Gym®

Teoría del Cerebro Triuno

Para entender como funcionan estos ejercicios necesitamos conocer el  funcionamiento del cerebro. Paul McLean, neurofisiólogo estadounidense, desarrolló la teoría del Cerebro Triurno, que se basa en  el desarrollo evolutivo del cerebro, y sus funciones desde los reptiles hasta nosotros, mamíferos inteligentes.

La teoría del Cerebro Triuno, basada en descubrimientos científicos, establece que el cerebro está divido en tres partes o dimensiones, cada una con distintas funciones:

  • El Reptiliano, la parte más antigua del cerebro que controla las reacciones instintivas y las funciones básicas (ritmo cardíaco, respiración, temperatura, etc).
  • El sistema Límbico, se origina con la aparición de los mamíferos, regula las emociones, la memoria, las relaciones sociales y sexuales, etc.
  • El Neocortex, es la última parte en desarrollarse en el cerebro, y es la que nos proporciona la capacidad del pensamiento, tanto racional como creativo. Gracias a él somos capaces de escribir, hablar, leer, inventar, crear y realizar aquellas actividades que requieran destrezas.

Estas tres dimensiones son interdependientes. Los sentidos captan información del exterior y la envían al cerebro. Esta información ingresa inicialmente por el Reptiliano, que la filtra y, si no la percibe como un peligro, la pasa al sistema Límbico. Aquí se asocian las emociones y memorias pertinentes y entonces es cuando la información llega al Neocortex y se crea un pensamiento lógico y creativo.

El problema surge cuando una situación es percibida como una amenaza, la reacción instintiva del cerebro Reptiliano es bloquearse, minimizando las capacidades de los dos sistemas siguientes. Este bloqueo disminuye la posibilidad de aprendizaje y acción, y consiguientemente generemos una respuesta más adecuada y funcional.

Brain Gym® se basa en ejercicios que integran las 3 partes del cerebro, permitiéndole estar equilibradas, funcionando en plenitud, y predisponiéndonos a generar respuestas más efectivas. De este modo nos ayuda a evitar el bloqueo de las emociones, que harían nuestro pensamiento demasiado frío y calculador, o por el contrario que las emociones nos desborden y no nos permitan pensar con claridad o  que ante una situación que nosotros percibimos amenazante nos congelemos.

triunoIntegración Hemisférica Cerebral

Hay una relación directa entre las dificultades de aprendizaje tanto con la falta de integración hemisférica, como con la dominancia del cerebro posterior sobre el anterior.

Como todos sabemos, el cerebro posee dos hemisferios, derecho e izquierdo, los cuales se encuentran unidos por un puente llamado cuerpo calloso. El número de neuronas existentes o circuitos cerebrales en el cuerpo callos es mucho menor que en los hemisferios cerebrales.

Esto hace que la comunicación entre los dos hemisferios, pueda bloquearse cuando estamos bajo estrés o tenemos un déficit de entrenamiento en usar el cerebro en forma integrada.

  • El Hemisferio Izquierdo es focal, analítico y consecutivo en su modo de proceder, es conocido como cerebro del lenguaje, controla la función muscular motora del lado derecho del cuerpo.
  • El Hemisferio Derecho es difuso, sintético, holístico y simultáneo o colateral en su modo de proceder. Es conocido como el cerebro abstracto, gestalt, o intuitivo. Controla también las funciones motoras del lado izquierdo del cuerpo.

La lectura, la escritura o cualquier forma de aprendizaje, requiere una integración de estos dos tipo de procedimiento, es decir de ambos hemisferios cerebrales para ser utilizados con éxito.

Cuando hay dificultad en el aprendizaje se produce stress, y la consecuencia de ello es que los dos hemisferios cerebrales no actúan conjuntamente de forma integrada, por el contrario es un procedimiento unilateral. Es así como el proceso de aprendizaje o resolución de una situación problemática puede resultar:

  • Demasiado Analítico: insuficiente habilidad de proceder al desarrollo de la imagen de fondo y de aprender de forma relajada.
  • Demasiado Abstracto: insuficiente capacidad de concentración y procedimiento lógico.

Hemos de ser capaces de aprender lo que nos enseñan y explicar lo aprendido. En pruebas realizadas en el cerebro mediante la introducción de sustancias químicas, se ha podido comprobar como distintas áreas de ambos hemisferios funcionan en cada parte del proceso de aprendizaje.

Cuando el proceso de aprendizaje, debido al stress de lo desconocido, provoca una desintegración hemisférica, puede producirse el fenómeno de la Dislexia (momentos de confusión cerebral sin tener ninguna lesión neurológica), ello significa que si bien hemos recibido y registrado la información, no las hemos integrado, y podemos estar acumulando dicha información una sobre otra, pero  al no poder esquematizar ni ordenarla, se crea una gran confusión.

Los beneficios de Brain Gym®

La práctica de los ejercicios de Brain Gym®, ayudan a que no nos veamos desbordados por las emociones cuando nos peleamos, ni de volveremos demasiado fríos y analíticos, ya que seremos capaces de equilibrar emociones y pensamiento racional.

A través de los sencillos ejercicios que integran distintas partes del cerebro, se pueden resolver problemas como la dislexia, hiperactividad, déficit de atención y mejorar habilidades como la concentración, organización, lectura o escritura, entre otros beneficios. También es útil para resolver problemas emocionales y aumentar la eficacia en todos aquellos campos que uno desee, como mayor rendimiento en el trabajo, facilidad en los estudios, agilidad en deportes, mejora del ritmo, de la visión, de la coordinación, etc...

Es un método simple y eficaz, dirigido tanto a niños como a adultos que quieran aprender cualquier habilidad o resolver problemas que limiten una parte de su vida.

A niños y jóvenes entre 5 y 25 años les capacita para mejorar la atención, la concentración, la memoria, para integrarse mejor con los compañeros de clase, para mejorar la relación con los padres, tutores, profesores o hermanos, para subir su autoestima y para sentirse mejor con ellos mismos.

A jóvenes entre 26 y 35 años les ayuda a tener confianza en las entrevistas de trabajo, hablar en público con soltura y seguridad, mejorar las relaciones sociales y laborales, mejorar sus capacidades en el trabajo, relacionarse en grupos nuevos con facilidad.

A adultos entre 36 y 65 años les ayuda en aquellas cuestiones novedosas y que hasta ahora no habían necesitado aprender, o que quieran mejorar en algún aspecto de su persona.

A adultos mayores que el estrés diario les hace mermar sus facultades y quieren recuperarlas o reforzarlas, tales como la motricidad, pérdida de memoria, concentración, alguna ligera dislalia, etc. Una vez que se ha creado esa conexión que da solución a un problema, el cambio producido por Gimnasia Cerebral es permanente.

El Proceso de Aprendizaje

A cada edad o en cada situación, nos corresponde aprender algo nuevo: Aprender a leer, a sumar, a estudiar, a lavarnos los dientes, a montar en bicicleta, a utilizar un ordenador, a aprender a organizar a las 12 personas que están a nuestro cargo, a delegar, a exponer trabajos, a hablar en público, a decir que no, a hacernos respetar, y así continuaríamos con una lista interminable.

Cualquier actividad es una habilidad aprendida, desde aprender a caminar a aprender a conducir. Pero para muchos de estos aprendizajes no hay universidad, ni escuelas, y aquellos que no podemos resolver con efectividad se conviertan en problemas.

A grandes rasgos, el proceso del aprendizaje es una conexión neuronal. En realidad, una conexión neuronal tras otra, que hacen posible que el pensar una acción acabe transformándose en la realización de la misma.

La primera vez que un bebé intenta llevarse una cuchara a la boca ésta probablemente acabe en uno ojo. Aún así, por primera vez se ha creado un “camino” neuronal que conecta la idea de cuchara en boca con el movimiento realizado. Este camino neuronal ha de unir habilidades oculo-manuales, para ver y tomar la cuchara; motrices, para mover la cuchara en el espacio cercano; de equilibrio, para encontrar la línea central y la boca, etc… Cada vez que el bebé realiza la acción, un grupo de neuronas se une al camino, reforzándolo y cubriendo todas aquellas conexiones necesarias. Tras unos cuantos intentos, el camino pasará a ser de un simple hilo a una gruesa unión y la conexión neuronal estará fuertemente reforzada. Es entonces cuando la habilidad pasa de ser aprendida a ser automática. Algo que para nosotros es tan fácil y cotidiano como leer o conducir, fue en su momento algo complicado y que insumía toda nuestra atención y una gran cuota de energía, pero hoy, la evolución y reforzamiento de ese proceso de aprendizaje, no solo lo hacen fácil y automático, sino que hasta incluso podemos estar realizando esa actividad en simultáneo con otras en las que debemos focalizar mayor atención y energía, como conducir y sostener una conversación al mismo tiempo.

El Movimiento y el Aprendizaje

“Cuando surgen problemas de aprendizaje, buscamos con Brain Gym® el movimiento que proporcione el equilibrio para la obtención de la meta.” (Paul Dennison)

Ya hemos mencionado que Brain Gym® consiste en una serie de 26 ejercicios corporales, sencillos y divertidos, que ayudan  a restablecer las conexiones neuronales necesarias para aprender o perfeccionar una habilidad. Estos ejercicios pueden ser realizados por personas de todas las edades, incluso con la ayuda de un adulto están al alcance de bebes y de ancianos con serias dificultades de movimiento.

El trabajo con Brain Gym®, esta basado en la premisa de que cuando la enseñanza involucra a todo el sistema sensorial en vez de comprometerlo, la observación conciente y aguda se vuelve disponible, y estamos en óptimas condiciones de hacernos cargo de nuestro propio aprendizaje.

 “Todo aprendizaje, ya sea gatear, hablar, sentarse, pararse, sostener un lápiz, etc., dependen de nuestra capacidad de observación y conciencia de nuestras experiencias móviles. Es a través de la observación sensorial, de la experiencia sutil y momentánea (justo antes de caernos) que aprendemos cómo pararnos y caminar sin ayuda en la gravedad. ……¨ (Paul Dennison)

Según Dennison  desde el momento en que hemos aprendido a no movernos tendemos  a bloquearnos, esto hace que se arrastren los bloqueos en torno al aprendizaje. Si pensamos en el sistema educacional tradicional, en el que la maestra reprende al niño que no se está quieto y callado, podemos alcanzar a comprender desde la perspectiva de Brain Gym®, el perjuicio y el impacto que produce en la predisposición al aprendizaje de los alumnos.


6 Preguntas Acerca de la Educación Emocional

1. ¿Qué es la educación emocional?

La educación emocional implica la enseñanza de conocimientos, actitudes y  habilidades necesarias para reconocer las emociones en nosotros mismos y en los demás, conocer nuestras fortalezas y debilidades, motivarnos, manejar las emociones y relacionarnos positivamente con los otros.

En diversos países como España y Estados Unidos, se implementan en las escuelas acciones sistematizadas para la enseñanza y el aprendizaje de estas habilidades.

2. ¿Por qué es importante la educación emocional?

La vida moderna nos enfrenta cotidianamente con nuevos desafíos y cambios permanentes. Distintos obstáculos sociales, emocionales y limitaciones de salud mental, dificultan el desempeño positivo de los niños y jóvenes, tanto en la escuela como en la vida.

El estrés es moneda corriente entre los docentes, que deben lidiar a diario con niños y jóvenes desafiantes, desmotivados ó con diversos problemas socioemocionales que impiden el éxito académico y social. La enseñanza de habilidades sociales y emocionales de modo sistemático y a través de programas específicos, ayuda a superar estas dificultades gracias a que los alumnos adquieren herramientas desde muy temprana edad para un desarrollo emocional positivo, lo cual influye directamente en su desempeño académico.

3. ¿Qué peso tienen las emociones en la vida social y académica de nuestros niños y jóvenes?

Emoción y razón trabajan juntas. Lo que pensamos y sentimos afecta nuestra manera de aprender y de relacionarnos con los demás. Las emociones nos ayudan a motivarnos, a confiar en nuestras posibilidades a perseverar en el esfuerzo. Por otro lado, las preocupaciones, el estrés, los pensamientos negativos, influyen en nuestro desempeño y obstaculizan la atención, la memoria  y nuestra relación con el aprendizaje.

Aprender es un hecho social, se hace con otros, por lo tanto la capacidad para manejar nuestras emociones, motivarnos y comunicarnos positivamente con los demás,  tiene su impacto tanto en la buena preparación para aprender como en la capacidad de aprovechar las oportunidades de aprendizaje.

 

4. ¿Qué significa ser emocionalmente competente?

Los niños y jóvenes con habilidades sociales y emocionales, tiene capacidades en cinco áreas diferentes:

  • Tienen autoconciencia: pueden reconocer las emociones en sí mismos y en los demás, se comunican con variado vocabulario emocional. Son concientes de sus fortalezas y debilidades y tienen una visión realista y positiva de las dificultades.
  • Pueden regular sus emociones: Pueden manejar el estrés y las tensiones de distintas maneras, con técnicas corporales como la respiración conciente , la relajación ó no corporales como el cambio de pensamiento., la consideración de otras variables etc.
  • Son capaces de entender los sentimientos de los demás: tienen empatía  y pueden comprender el punto de vista del otro.
  • Tienen buenas habilidades sociales: tienen habilidades de oposición, autoafirmación e interacción asertiva,  que les permiten desenvolverse positivamente.
  • Toman decisiones en forma responsable: toman en cuenta valores, reglas y consecuencias de sus acciones al momento de tomar una decisión.

5. ¿Qué pueden hacer las escuelas respecto de la educación emocional y social?

Los maestros, con apoyo de sus directivos, pueden implementar programas de educación emocional, donde se enseñen de manera sistemática estas habilidades. Existen estudios que muestran el efecto positivo que tiene la implementación de este tipo de programas en la mejora del bienestar emocional y del rendimiento académico de los alumnos. En el siguiente enlace, encontrarán informes acerca de la situación de la educación emocional en distintos países http://www.fundacionbotin.org/informes.htm .

En diferentes estudios se demuestra que los alumnos que han participado de este tipo de programas, mejoran su nivel de claridad y  comprensión emocional,  mejoran los niveles de asertividad  y bajan sus niveles de ansiedad. Estas mejoras tienen consecuencias probadas muy importantes relacionadas con algunos de los problemas más graves y difíciles de resolver en nuestro sistema educativo: previenen el consumo de drogas; mejoran la convivencia y disminuyen los niveles de violencia; mejoran la relación entre el profesor y los alumnos, y reducen los síntomas asociados a la depresión infantil y juvenil.

6. ¿Cómo pueden hacer los padres para promover la educación emocional y social?

Una de las maneras es conociendo más acerca de las propuestas de educación emocional y social que se llevan a cabo en las escuelas, a través de :

  • Participar en reuniones donde se informe cómo se aplican este tipo de propuestas
  • Participar con sus hijos en la realización de tareas relacionadas con educación emocional y social.
  • Preguntar a sus maestros cómo se aplica el aprendizaje social y emocional en la escuela

Otra forma es adoptando en el hogar distintas acciones que refuercen el aprendizaje de habilidades sociales y emocionales que se realiza de modo sistemático en la escuela, a través de:

  • Poner énfasis en las fortalezas de sus hijos, antes que en las debilidades.
  • Ayudarlos a ponerse metas concretas y alcanzables.
  • Transmitir el valor del esfuerzo para superarnos a nosotros mismos
  • Enseñarles un vocabulario emocional variado, al que puedan recurrir para expresar sus sentimientos.
  • Brindar a sus hijos oportunidades de elegir
  • Ayudarles a resolver problemas de un modo creativo, entrenándolos en la búsqueda de alternativas, en el análisis de consecuencias y en la puesta en práctica de nuevas soluciones.
  • Poniendo límites claros y firmes
  • Entrenándolos en la empatía y la comprensión a los demás.

Lic. María Cecilia Marino