Respiraciones de animales: Un juego para liberar emociones

¿Qué son las respiraciones de animales? Es un juego de expresión corporal para que los niños puedan liberar emociones acumuladas, intensificadas o no expresadas. Es una forma divertida de guiar la respiración de los niños para que puedan reenfocarse y finalmente calmarse. Cuando un niño siente una intensa emoción, hay mucha energía moviéndose dentro del cuerpo. Los niños están aprendiendo a gestionar y expresar sus emociones de manera sana y positiva. Aprender a gestionar las emociones requiere mucha pero mucha practica, y ellos están dando los primeros pasos en este aprendizaje. Entonces es muy común que los niños no sepan que hacer cuando sienten una emoción muy intensa. Todo su ser puede sentir  la vibración energética de esa emoción.

Hay niños que explotan de rabia, de angustia o  de celos  liberando  reactivamente esa poderosa energía acumulada con llantos, gritos y fuerza. Situación que muchas veces los lleva a mostrarse muy impulsivos y en ocasiones agresivos. También hay  niños que acumulan emociones en su cuerpo, como celos, rabia y frustraciones para luego liberarlas todas juntas, fusionadas y enredadas. Si podemos ayudarlos a respirar, esta simple acción puede ser increíblemente fortalecedora y calmante para el revuelto corazón  de todos niños.

Niños explosivos o niños acumuladores de emociones, ambos necesitan de nuestra ayuda para saber que hacer cuando están tomados por una intensa emoción.

Una manera de hacerlo es  invitarlos a respirar como lo hacen diferentes animales.

Puedes preparar el ambiente con sonidos de la naturaleza, de la selva, cascadas, pájaros y tambores.

También puedes bajar la intensidad de la luz, para que éste sea un momento vivencial  y mágico.

Si quieres ayudarlos a liberar emociones como el  enojo y la rabia, puedes pedirles que hagan como hacen los leones. El aliento de un león gigante con rugido incluido es una excelente manera de que los niños liberen la ira. Invítalos a caminar y rugir como leones.

Otros animales incluyen respiraciones cortas y poco profundas como las de conejito. Estas respiraciones de conejito  pueden ayudarlos a darse cuenta que cuando sentimos miedo nuestra respiración se vuelve entrecortada.

Puedes pedirles que prueben respirar como un sapo llevando mucho aire al pecho. En posición de sapo, invítalos a hinchar su pecho con una gran respiración.

f1Si quieres ayudarlos a liberar tensiones del cuello, pídeles que respiren como lo hacen las suricatas centinelas. Estas bellas criaturas se quedan paraditas en la sabana, giran su cabeza para ambos lados para detectar peligros. De pie, pídeles que respiren profundo girando su cabeza hacia la derecha y soltando el aire, vuelven a girar su cuello una y otra vez. La respiración de la suricata centinela, les ayuda a liberar tensiones que quedaron atrapadas en el cuerpo, en su cuello.

También puedes invitarlos a respirar como “un mono dormido después de comer una banana”. Con la cáscara de la banana sobre su panza, lleva el aire hasta hacerla subir alto. Luego suelta el aire suavemente hasta que la cáscara de banana vuelve a bajar. Esta respiración abdominal es el antídoto para la ansiedad, miedo y enojos. Respirar llevando el aire al abdomen, y soltarlo lentamente es una manera práctica para  devolver  serenidad y sosiego a la mente infantil. Puedes terminar el juego invitándolos a respirar como lo hacen las serpientes. Tumbados en el piso, llenarán  su cuerpo con respiraciones largas como las que se deslizan dentro de las serpientes. Estas respiraciones largas y profundas   ayudan  a los niños a calmarse.  Hay que tener presente que es importante aprender a respirar de forma profunda en situaciones de calma para poder luego aplicarlo en situaciones de activación emocional. f2

Nos han enseñado a resistir las emociones que no se sienten bien, tú puedes enseñarles a los niños a sentir y liberar esas emociones que no se sienten tan bien. Solo invítalos a jugar, respirar y liberar. Cuando somos incapaces de enseñar a los niños formas de expresar las emociones y de gestionar los enojos, éstos aprenden que pueden explotar en una rabieta cuando quieren o que tienen que acumular su ira en su interior. Ambos caminos son muy nocivos no solo para el bienestar socio emocional sino para la salud física de los niños.

“No se trata de ir por la vida explotando emocionalmente. Sino que se trata de identificar que siento, y encontrar una manera asertiva de expresarlo”.

                                                                                        Louise Hay

Mariana de Anquin

https://www.facebook.com/mariandeanquin
Autora de “Niños Esponja. Sensibles, Empáticos, Intuitivos, Bondadosos y muy Compasivos .
Imagina si tu hijo supiera transformar su GRAN SENSIBILIDAD en su mejor aliada.”
Editorial Dunken .

Pausas activas Pedagógicas: ¿Por qué usarlas con adultos?

Las pausas activas pedagógicas, como su nombre lo indica, son “pequeñas” pausas que se realizan durante una actividad escolar dentro de un período largo de actividad académica para realizar diferentes técnicas, ejercicios y estrategias lúdicas que ayudan a reducir los períodos de tensión fisiológica y psicológica derivados de la actividad académica.

Muchas veces reservamos las pausas activas pedagógicas, sólo para usarlas con niños y jóvenes y con una finalidad más asociada a lo fisiológico que a lo vincular. En este caso, recomiendo utilizarlas también con adultos y elegir pausas que tengan un sentido lúdico y que promuevan el humor compartido. He comprobado muchas veces, cómo un grupo de docentes que está participando de una capacitación, se sorprende gratamente con estas propuestas y luego de hacer dicha pausa (generalmente uso coreografías sencillas, canciones, actividades de movimiento que incluyan risa y sonrisa, etc.) cambia de manera notable su rostro, su conexión con el tema y con el entorno.

A lo largo de más de diez años en los que llevo haciendo capacitaciones a docentes en distintos ámbitos, la utilización de estas pausas ha resultado una poderosa herramienta para favorecer no solo el descanso y el relax, sino los vínculos, la sonrisa y muchas veces también la risa sonora y espontánea que une y conecta a las personas de manera positiva.

Muchos docentes me han comentado que las incorporan luego en sus clases con niños y adolescentes y que les resultan de gran utilidad.

Es nuestras capacitaciones nos proponemos que los docentes vivencien lo que impartimos en la teoría con relación a la importancia del clima emocional positivo del aula y su influencia en la motivación y la calidad de los aprendizajes.

¿Te animás a probar esta pausa activa con tus alumnos y /o colegas? Te dejo el link de una de las pausas que uso habitualmente y tiene una gran aceptación. (para ir al video hacer CLICK AQUÍ)

Lic. Cecilia Marino

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Historias Sonoras

El objetivo de esta actividad es contribuir a mejorar la narración escrita u oral, así como también el desarrollo de la creatividad por medio de la asociación de ideas.

Les propongo hacer una selección y grabación de sonidos utilizando diversos elementos a fin de ser usados como disparadores. Simplemente para darles algunas ideas: el sonido de la lluvia, una sirena, música de suspenso, sonidos de insectos o animales, una multitud en un evento, una cajita de música, un teléfono, un despertador, pasos de personas, timbres, un objeto que cae, personas emitiendo sonidos diversos, un auto, una puerta, una batidora, etc.

La primera vez, escuchan la grabación con los ojos cerrados y realizan un registro corporal poniendo atención a las ideas y sensaciones que se activan con esos sonidos.

La segunda vez, anotan esos sonidos y sensaciones. Luego, de a pares o en grupos inventan una historia teniendo en cuenta todo lo registrado, ordenando los sonidos como ellos prefieran. Escriben la historia para luego contarla a toda la clase. Mientras que uno del grupo la va leyendo en voz alta, el otro compañero, simultáneamente, acompaña recreando los sonidos “en vivo”.

 

Esta actividad y muchas más propuestas para enriquecer tus clases, podés encontrar en el libro Educación en Positivo de la Lic. Silvina Fernándes.

Para más info de este libro podes dar click aquí


¿Por qué utilizar dinámicas de grupos en las clases?

Las sillas Cooperativas

¿Por qué las clases destinadas a adultos tienen que ser aburridas? ¿es posible hablar acerca de que en las clases hay que usar metodologías activas, mientras todos están sentados tomando nota? ¿perderá seriedad o rigurosidad académica una clase donde hay juego y movimiento? ¿Qué ocurre cuando jugamos?

Estas preguntas y otras por el estilo rondan en mi cabeza al diseñar las clases del Curso de Especialización en Educación Emocional Y Social que ya va por su sexta edición y al que concurren educadores de todos los niveles y profesionales de carreras afines a la educación. Cuando comenzamos con esta propuesta, la idea fue clara: ofrecer un ámbito de formación teórica y vivencial, para que los asistentes pudieran sacar provecho no sólo de lo que escuchaban o leían, sino también de sus vivencias y de las de sus compañeros. ¿Se puede enseñar educación emocional sin favorecer el surgimiento de emociones positivas? ¿sin dar espacio para lo subjetivo? ¿sin emocionarse? Ciertamente creo que no. Por eso, en las clases se utilizan distintas dinámicas grupales que favorecen la participación, el intercambio y la diversión. Logramos así, pasar por el cuerpo conceptos centrales como la colaboración, el poder de la diversión, el juego como facilitador de los vínculos y del clima positivo de la clase etc.

Les comparto acá una de las dinámicas que utilizo habitualmente con los asistentes al Curso de Especialización en Educación Emocional y Social que se llama SILLAS COOPERATIVAS.

 Es parecida al juego de las sillas, pero en lugar de ser competitivo es colaborativo.

En el famoso juego de la silla, los participantes bailan alrededor de las sillas, donde hay una silla menos que participantes; al cesar la música, el que no consigue sentarse es eliminado, luego se quita otra silla y vuelve a sonar la música, al cesar la música deben sentarse de nuevo y el que no lo consigue es eliminado.

En el juego de las "Sillas Cooperativas", al igual que el juego anterior, los participantes bailan alrededor de las sillas, pero, al cesar la música, deben conseguir subirse todos a las sillas, no se elimina a ningún participante. Una vez que todo el equipo consigue subirse se elimina una silla y vuelve a sonar la música, cuando cesa la música deben volver a subirse todos y así hasta que consigan subirse en el menor número de sillas posible.

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Lic. María Cecilia Marino

Para conocer más acerca del Curso de Especialización en Educación Emocional y Social podés hacer click aquí


El enojo me transforma

La actividad EL ENOJO ME TRANSFORMA, tiene como objetivo principal que los chicos puedan vivenciar la idea de que cuando estoy enojado puedo hacer y decir cosas de las que seguro me voy a arrepentir porque pueden dañar a otros, a nosotros mismos y también pueden dañar la relación con los otros. Por eso enfatizamos NUNCA ESTÁ BUENO ACTUAR ENOJADOS.

Para esta actividad usamos los siguientes materiales:

  • Un muñeco: es un personaje que nos acompaña en todas las clases de educación emocional al que llamamos JA JA.
  • Fotos de personas con el rostro que evidencia la emoción del enojo.JA JA PELUCA
  • Bandejas de cartón redondas, con dos agujeritos que serán los ojos de la careta
  • Papel glasé, lanas, telas, marcadores para decorar.
  • Frase para dejar en el aula EL ENOJO ME TRANSFORMA.

 

Desarrollo

  • Ingresamos al aula y damos tiempo para que los alumnos se acomoden en sus lugares.
  • Les contamos que hoy nuestro amigo JA JA, se quedó afuera porque está muy enojado. Se peleó con un amigo y no tiene ganas de hablar con nadie. Prefiere apartarse y respirar hasta calmarse.
  • ¿A ustedes les pasó esto alguna vez? – preguntamos- ¿En qué situación? ¿Cómo estaba el cuerpo? ¿Qué hicieron para calmarse?
  • Traemos al muñeco JA JA, que quedó afuera. Está “transformado”, con una peluca y una máscara que representa su enojo.
  • Asociamos esta situación con la idea que EL ENOJO ME TRANSFORMA y puedo hacer ó decir cosas de las que después me puedo arrepentir.
  • Enseñamos una estrategia para calmar el enojo: La próxima vez que me sienta enojado, porgo una mano en la parte del cuerpo donde siento esa emoción. La respiración va a saludar a la emoción y eso me ayudará a calmarme.
  • Practicamos esta estrategia para poder usarla cuando la necesitemos.

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Trabajo individual

Se les entrega a los chicos una bandeja redonda de cartón pegada a un bajalenguas, para que cada uno pueda decorarla y hacer su propia máscara de enojo.

Cierre

 

Compartimos la frase que quedará pegada en el aula: EL ENOJO ME TRANSFORMA

Lic. María Cecilia Marino

Esta temática y otras relacionadas, serán tratadas en el curso “Taller de Emociones” dictado por la Lic. María Cecilia Marino.

Para más información de este curso podes hacer click aquí


Hay un elefante en mi estómago

   Si queremos ayudar a nuestros alumnos a concentrarse, podemos practicar en el aula algunos ejercicios de respiración conciente.

   Respirar concientemente significa estar atentos a nuestra respiración y de esta manera poder tomar contacto con nuestro interior.

   Nuestra mente está todo el tiempo “saltando” de un pensamiento a otro. Se mueve hacia el pasado y nos provoca sentimientos de melancolía. O se preocupa por el futuro y nos provoca sentimientos de ansiedad.

   Si tomamos contacto con nuestra respiración y atendemos a cómo respiramos, hacemos que la mente frene y se conecte con el presente, con lo que está pasando AHORA.

_MG_5104Sugerencias para su aplicación

 

  1. Se pide a los niños que se acuesten boca arriba en el piso. Se puede tener para tal fin unas colchonetas enrrorables y de fácil guardado, que estarán en un lugar accesible del aula, por ejemplo, en un canasto decorado por los niños.
  2. Se recomienda oscurecer un poco el ambiente
  3. Se recomienda poner una música suave
  4. Se indica a los alumnos que una vez acostados sobre la colchoneta, con las piernas estiradas y los brazos a los costados del cuerpo, presten atención a su respiración.
  5. Se les indicará que respiren por la nariz y que atiendan como el aire “entra más fresquito y sale más calentito”.
  6. Luego el maestro les dirá que se aflojen y les irá nombrando lentamente cada parte de su cuerpo, indicando que la relajen. “Relajamos la cara, el entrecejo, la boca, separamos la lengua del paladar, relajamos el cuello, el pecho, los brazos, las manos, el abdomen, las piernas y los pies”.
  7. Volvemos a llevar la atención a la respiración. Respiramos tranquilos.
  8. Llevamos las manos al abdomen y tratamos de llevar el aire a ese lugar cuando inspiramos. Sentimos que se infla como un globo. Dependiendo de la edad de los niños en lugar de las manos, se puede facilitar que tengan un “compañero de respiración” que puede ser un muñeco tipo peluche o un almohadón pequeño, que se pondrán en el abdomen y verán cómo se eleva cuando llevan el aire al abdomen.
  9. Luego les diremos que imaginen que viene un elefante caminando y ellos tendrán que sacar el aire por la nariz y achatar su panza, “ponerla dura” para resistir la pisada del elefante sobre su abdomen.
  10. Una vez que el elefante haya pasado, volverán a llenar el abdomen de aire y hacer que se eleve.
  11. Se puede indicar que lo repitan un total de 8 veces: cuatro inspiraciones y cuatro exhalaciones atendiendo al movimiento de abdomen correspondiente.

 

Esta propuesta y otras similares, forman parte del libro

Rincón de las emociones, de la Lic. María Cecilia Marino

Para más información de este material podes hacer CLICK AQUÍ


Actividades Emocionantes

En el Taller de Emociones trabajamos con el aprendizaje de estrategias que favorezcan la Regulación Emocional en pos de superar estados de enojo, tristeza o de miedo que son emociones desagradables, que forman parte de las emociones básicas.

En muchas actividades utilizamos canciones, máscaras, material descartable y nos basamos en literatura infantil de calidad que permite que los chicos se acerquen más fácilmente a la comprensión de estas estrategias de afrontamiento de diferentes situaciones.

Una de las propuestas que presentamos se basa en el libro “Cómo encender un dragón apagado”: Es una historia tierna, ingeniosa y cargada de humor que plantea de manera inteligente y divertida ¿qué necesita una mascota-y quien dice una mascota dice un “gran amigo”- para ser feliz? La solución es mucho más sencilla de lo que parece: ¡esté apagado, frío o helado…dile cuanto lo quieres!

Comparto aquí brevemente el desarrollo de la clase, cuyos objetivos son los siguientes:

-Identificar y reflexionar sobre una de las emociones básicas: la Alegría.

-Identificar los correlatos físicos, cognitivos y conductuales de dicha emoción.

-Conocer estrategias para mantener y/o acceder a la alegría.

            Ingresamos al aula, damos tiempo a que los chicos se acomoden en sus lugares y luego de presentar a nuestro muñeco de emociones “JA-JA” haciendo piruetas le preguntamos al grupo ¿Qué emoción nos visita hoy? Aquí trabajamos con el reconocimiento de los marcadores físicos como indicadores de emociones.

Luego realizamos un intercambio motivando con preguntas como ¿Qué hacen ustedes cuando están contentos como JA JA? ¿Qué los pone contentos? ¿En que parte del cuerpo sienten la alegría?

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El muñeco JA JA nos acompaña en todas las clases de Educación Emocional

Luego compartimos la historia y damos un espacio para escuchar lo que los chicos quieran comentar. Resaltamos con esta narración la importancia de los afectos, el valor de la expresión emocional y de que manera cuando nos sentimos “apagados como el dragón”, podemos hacer cosas que nos enciendan y nos hagan sentir alegría.

Finalmente entregamos una hoja con forma de Dragón sobre la cual deberán dibujar “lo que a cada uno lo enciende, lo pone feliz como al dragón del cuento”. Se le entregan tiritas de papel de colores para que las peguen simulando el fuego.

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Podemos compartir los trabajos en una cartelera visible con el título “¿Y a vos…que te enciende? como la que se muestra en la imagen.

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Esta actividad motiva el autoconocimiento, la regulación y la expresión emocional.

 

 

María Alejandra Maset

Será la coordinadora de nuestro próximo curso Taller de Emociones. Para más información sobre este curso podes hacer CLICK AQUÍ


La Sorpresa

¿Por qué es importante usar la sorpresa en la enseñanza?

Es la más breve de las emociones. Se produce ante situaciones inesperadas como un ruido fuerte, por ejemplo. Los acontecimientos cognitivos también provocan sorpresa. Por ejemplo, cuando recordamos que nos hemos olvidado un acontecimiento importante. La sorpresa también puede producirse al obtener resultados inesperados o interrupciones no previstas de una actividad. Al ser una emoción tan breve, es frecuente que la sorpresa se transforme rápidamente en otra emoción.

La sorpresa limpia al sistema nervioso central de la actividad en curso, preparando al individuo para que concentre toda su atención en el objeto de sorpresa. La sorpresa facilita el proceso de adaptación a lo inesperado.

Finalmente, la sorpresa, está caracterizada por la elevación y arqueo de las cejas, los ojos muy abiertos y los párpados relajados. La boca se abre a causa de la caída del mentón que se produce con la relajación súbita de la mandíbula.

La sorpresa se relaciona directamente con el recuerdo, ya que los hechos sorpresivos y lo que pasa una hora antes y una hora después de estos hechos, se fija más vivamente en la memoria. Este reciente descubrimiento de la ciencia nos da herramientas para intervenir en la fijación de recuerdos, algo que es muy útil en el campo de la enseñanza.

 

María Cecilia Marino

Te invitamos a conocer más sobre este tema y otros relacionados, en nuestro Curso Virtual de Educación Emocional. El primer módulo es de acceso gratuito.

Para más información del mismo podes dar CLICK AQUÍ


Miedo y ansiedad

“El miedo es la emoción que se experimenta ante un peligro real e inminente que se vive como arrollador y pone en peligro la salud o incluso la vida. Por ejemplo, sentarse en la barandilla de un balcón del octavo piso. Mientras que la ansiedad es consecuencia de pensar en peligros posibles pero poco probables, caracterizados “¿y si…?”: ¿y si va al campamento y le pasa algo? ¿y si corre y se cae? ¿y si se hace daño al bajar por el tobogán? ¿y si sus compañeros le rechazan? ¿y si tiene miedo de subir al columpio? ¿y si…? Fijémonos que ante el miedo hay que adoptar una respuesta que aumente las probabilidades de supervivencia. Normalmente la huida. A no ser que para salvar la propia vida o de otras personas no quede más remedio que enfrentarse al peligro. Mientras que ante la ansiedad hay que afrontarla y superarla “

RAFAEL BISQUERRA, Director del posgrado en Educación Emocional de la Universitat de Barcelona

¿Cuántas veces confundimos MIEDO con ANSIEDAD? ¿Cuántos de nuestros miedos en realidad sólo existen en nuestra mente y nos hacen evitar situaciones o vivirlas con mucha angustia? ¿Cuántas veces evitamos a nuestros hijos/ alumnos, situaciones por peligros que imaginamos y que probablemente nunca ocurran?

En nuestro Curso de Especialización en Educación emocional analizamos la diferencia entre MIEDO y ANSIEDAD, trabajando este concepto desde pequeños, hablando de los MIEDOS REALES y de los MIEDOS IMAGINARIOS.  Trabajamos la idea de que nuestros pensamientos nos pueden llevan a imaginar cosas que quizá nunca ocurran pero que actuamos como si de verdad fueran a ocurrir y cómo esas ideas nos angustian, nos paralizan, no nos dejan pensar ni disfrutar.

Enseñar a los chicos, desde pequeños, que sus pensamientos les pueden facilitar las tareas cotidianas ó se las pueden dificultar mucho, es una de las variables más poderosas de la educación emocional.

 

Lic. María Cecilia Marino

Coordina el curso de Especialización en Educación emocional en la Jurec de San Justo a partir del 2 de Octubre de 2019 (Para más info de este curso Click Aqui)


¿Podemos liberarnos de las emociones negativas?

Imagínate que te encuentras a alguien que se ha caído en un pantano de arenas movedizas. No hay cuerdas ni ramas de las que esa persona pueda echar mano. La única manera que tienes de poder ayudarle es hablándole, comunicándote con él o ella. La persona grita: “¡Socorro, sacadme de aquí!”, y empieza a hacer lo que suele hacer la gente normalmente cuando se encuentra atrapada en medio de algo a lo que teme: luchar para salir de ese lugar. Cuando la gente cae de lleno en algo de lo que preferiría verse libre –ya sea una mata de ortigas o un charco de barro– en el 99,9 por ciento de los casos, la acción más eficaz consiste en caminar, correr, brincar o saltar fuera del problema.

Pero con los pantanos de arenas movedizas no ocurre lo mismo. Para salir de un lugar es necesario levantar un pie y echarlo para delante y, luego, el otro. Cuando tenemos que habérnoslas con arenas movedizas, esa es una muy mala idea porque una vez que se levanta un pie, todo el peso de la persona atrapada descansa solo sobre la mitad de la superficie de sustentación ocupada previamente, lo cual significa que la presión hacia abajo se duplica automáticamente; además, la succión de las arenas movedizas alrededor del pie que se está levantando produce una presión aún mayor hacia abajo sobre el otro pie. Solo cabe esperar un resultado: esa persona se va a hundir cada vez más en las arenas movedizas.

Mientras observas a la persona atrapada en las arenas movedizas, puedes ver cómo todo este proceso empieza a desencadenarse. ¿Podrías decirle a gritos algo que le sirva de ayuda? Si entiendes bien cómo funcionan las arenas movedizas, podrías gritarle a esa persona para que deje de luchar y que procure tumbarse de plano, despatarrado, para aumentar el contacto con la superficie del pantano. En tal posición, la persona probablemente no se hunda y podría ser capaz de ir chapoteando hasta ponerse a salvo En el momento en que esa persona está intentando salir de las arenas movedizas, el aumentar la superficie de contacto del cuerpo con las arenas puede que vaya en contra de toda intuición. Algunos de los que luchan por salir de un pantano puede que nunca comprendan que la acción más sensata y más segura que se puede intentar es permanecer en el pantano.

Nuestras propias vidas pueden llegar a parecerse mucho a esta situación, salvo que las arenas movedizas en las que nos encontramos muchas veces son, en cierto sentido, interminables.

Steve Hayes, “Sal de tu mente, entra en tu vida”

¿Cuántas veces hemos querido quitarnos de encima las emociones “negativas” miedo, enojo, tristeza y luchamos contra ellas? ¿Se habían puesto a pensar que de esta forma su efecto se potencia?

Las emociones son reacciones psicofisiológicas que duran apenas 90 segundos en nuestro cuerpo, todos los seres humanos las tenemos. Las emociones están allí por alguna razón, cumplen un papel de protección, nos ayudan a la supervivencia. El reprimirlas o querer eliminarlas sin escucharlas, sin indagarlas, hace que sigamos hundiéndonos en el mismo pantano.

Aprender a aceptar nuestras emociones, saber que todos las compartimos baja las ansiedades y nos conecta con nuestro Ser, con los demás. El sufrimiento humano es universal.

En el Taller de Emociones trabajamos con la “aceptación”. Aceptamos que todos sentimos las mismas emociones en menor o mayor grado frente a distintas situaciones, observamos la forma en que cada uno las procesa y validamos los intentos por regularlas. Una vez aceptadas las emociones, entrando en calma, es cuando tenemos el poder de transformarlas, reencausarlas, redirigirlas. Es allí cuando desde el Taller de Emociones ofrecemos distintas herramientas para ello, tanto a nivel de poder calmar una emoción como herramientas a la hora de comunicarse de la mejor forma con los demás en determinadas situaciones.

Los invito a registrar en ustedes aquellas emociones que le generan malestar, emociones de las que quieren huir y observar quienes han pasado por su misma situación o similar. Allí encontrarán calma y su mente estará más predispuesta a tomar las acciones necesarias para seguir adelante de la mejor manera. “El sufrimiento humano es universal”, simplemente hay que aceptarlo y tomar acción.

Lic. Sofía Mezzina Iglesias

Próximo curso sobre el Taller de Emociones: Miércoles 25 de septiembre. Para más información podes hacer CLICK AQUÍ