Una práctica sencilla para tomar conciencia del poder del pensamiento

Podríamos pensar en un eje imaginario entre pensamiento-emoción y acción. Cuando nos referimos al “eje” entendemos una línea metafórica que une nuestros pensamientos (razón), nuestras emociones y nuestras acciones.  Lo cierto es que creer algo es el primer paso para crearlo. Nuestros pensamientos mueven determinadas emociones y estas inducen conductas. Cuanto mejor alineado esté nuestro eje, cuanto más coincida lo que pensamos con lo que sentimos y hacemos, más equilibrio sentiremos.

La siguiente práctica nos puede ayudar a tomar conciencia de cómo nuestros pensamientos mueven emociones y éstas se manifiestan en conductas

Práctica:

Colocar al lado de cada pensamiento la(s) emoción(es) que crees que sentirías si tu mente lo fuera repitiendo

 

              Pensamiento                                                                         Emociones

  1. No sirvo para nada
  2. Es demasiado difícil para mi
  3. Nadie me quiere
  4. Ya hallaré una forma de hacerlo
  5. Soy una persona con muchos recursos

 

  • Analizar en cada caso a qué conducta te pueden llevar pensamiento y emociones si no hacemos algo para gestionarlas adaptativamente (Por ejemplo: el pensamiento «Es imposible» puede mover la emoción de “Impotencia” y como conducta “la Pasividad”)   ¿Qué descubriste al hacer este ejercicio?

 

 

Esta práctica es parte del contenido del Curso Virtual de Educación Emocional y Social dictado por la Lic. María Cecilia Marino. Para más información sobre este curso CLICK ACÁ