Queremos compartir con ustedes el poster que presentamos en el V Congreso Internacional de Inteligencia Emocional que se celebró en Buenos Aires entre el 17 y el 19 de septiembre de 2015.

La docencia es una tarea plena de emociones y como tal requiere atender de modo especial la emocionalidad del docente.

Los docentes que pueden establecer relaciones positivas con sus alumnos y con sus colegas, que tienen creencias equilibradas que les permiten tener una visión del mundo y de sus posibilidades realista y positiva, que gestionan adecuadamente sus emociones; inundan sus clases con esta emocionalidad y potencian en sus alumnos los buenos vínculos y las posibilidades de aprender.

Por otra parte, el malestar emocional de los docentes y la falta de competencias emocionales y sociales en los educadores, tienen un impacto negativo en la calidad de los vínculos de la clase y en el rendimiento académico.

Los gobiernos y las escuelas deben atender de modo especial esta dimensión, si de verdad quieren promover una educación de calidad.

Según nuestra experiencia en el trabajo con distintas escuelas y directivos de nuestro país, podemos identificar tres variables que influyen positivamente en el bienestar subjetivo del docente y en las consecuencias positivas que esto conlleva:

 

Capacitación en habilidades emocionales: Más allá de las características personales de los docentes, será necesario formarlos en el marco teórico de la inteligencia emocional, para que logren visiones equilibradas de los problemas y desafíos que se les presentan, evitando el riesgo de las etiquetas que cristalizan las situaciones y nos paralizan. Enseñar y practicar estrategias para facilitar una gestión adecuada de las emociones, que facilite que las personas puedan actuar concientemente y no impulsivamente.

Otro aspecto importante a considerar será el promover en el docente su iniciativa personal y su creatividad, creando las condiciones para que se den a conocer, se valoren y se compartan sus experiencias. También será pertinente formarlos en otros de los aspectos de la inteligencia emocional como son las habilidades sociales y de comunicación asertiva.

 

Trabajo por proyectos: El trabajo por proyectos favorece la sinergia y el darle sentido a la tarea. Los proyectos permiten experimentar, crear, analizar, no sólo memorizar y repetir. En definitiva, los proyectos permiten hacer. El maestro motiva, acompaña a sus alumnos para que se pueda llegar a ese producto final. Esto favorece que se puedan diseñar propuestas didácticas que respeten ciertos tiempos y procesos. Tres de los cuatro colegios que mencionamos en este trabajo, están llevando a cabo proyectos de educación emocional con sus alumnos, trabajando con nuestros libros Click de Emociones y No quiero Pelear. Esto favorece también la identidad institucional y aúna esfuerzos.

 

Directivos en el territorio: Los directivos de los colegios mencionados en este trabajo, tienen un liderazgo que atiende a los vínculos y a la relación entre las personas. Son directivos que tienen una fuerte presencia en lo cotidiano de la escuela, “caminan la escuela” y están atentos a los vínculos que se dan en las situaciones de aprendizaje: los alumnos con el maestro, los alumnos entre sí, los alumnos con el contenido de aprendizaje. Ofrecen feedback a sus docentes sobre su tarea, atendiendo a estos vínculos.

 

Tal como expresamos en este trabajo, estas tres acciones contribuyen en gran medida a la mejora del bienestar subjetivo del docente y esto influye positivamente en la calidad de los vínculos y de los aprendizajes que se darán en el aula.

Para acceder al poster y poder copiarlo en su computadora HACER CLICK

 

Lic María Cecilia Marino

Psicopedagoga